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Plaça Major de Sarrià 1950.
Foto: Arxiu fotogràfic de Barcelona |
En el sitio de Sarrià donde en el siglo XI, sólo había grandes canteras de roca blanca (pedres albes), Elisenda de Montcada compra en 1326 una finca a Bernat de Sarrià. El Linaje de Sarrià aparece por primera vez en el siglo XII. Es difícil saber si fue antes el topónimo o el linaje, pero es más probable que existiera antes el topónimo y la familia adoptara el nombre ya existente. La familia Sarrià se extendió hasta Valencia. En la finca adquirida, Elisenda de Montcada, hará construir un monasterio, que cederá al orden religioso femenino reformado por santa Clara de Asís, el 1263. Los arquitectos Ferrer Peiró y Doménech Granyer fueron los encargados de transformar en monasterio la masía antigua. Fue una obra realizada muy rápidamente. La nueva comunidad de clarisas, tomará rápidamente un carácter aristocrático, y contará con todo tipo de donativos y privilegios del Consell de Barcelona, es en estas circunstancias que empieza a aparecer la leyenda de Santa Eulalia. El monasterio adquiere el dominio parroquial de todo Sarrià en 1335, al ceder sobre el, los derechos de la parroquia de Sant Vicenç y la capilla de Santa Cecilia, desaparecida años después, a cambio de los derechos sobre la parroquia de Sant Pere de Premià que poseía la abadesa de Pedralbes. Ferrer Bassa decoró la capilla de Sant Miguel y Jaime Huguet, juntamente con Pau y Jaume Vergós (tienen una calle els Vergós), pintó un retablo que actualmente se conserva en el museo de Montjuïc.

Alrededor del monasterio fue creciendo un barrio, donde primero vivían los sirvientes de la comunidad y que después se convierte en un núcleo de población autónomo de Sarrià.
A mediados del siglo XIV, se formaron también los núcleos alrededor de la iglesia y de la torre de Vallvidrera, el de las Corts y el de Sant Just. El censo del 1359 habla de 121 casas en Sarrià. Las buenas relaciones del monasterio con el Consell de Cent de Barcelona, empeoraron poco después al considerar los consellers que el monasterio extendía excesivamente los derechos feudales, en perjuicio de los suyos, pero una sentencia arbitral del 1370, dejó las cosas en su sitio.
El siglo XV fue la gran época de Sarrià, cuando se configuró la población tal como después iría desarrollándose. Pero en 1462 la población es incendiada, el mes de octubre por las huestes francesas. Sarrià es saqueada y sufrirá, hasta que 10 años después se firmen las capitulaciones de Pedralbes. Mientras duró la guerra la iglesia de Sant Vicenç como el monasterio si hicieron servir de fortaleza, en los diversos hechos bélicos de una Barcelona a la búsqueda de rey.
Cuando acabada la guerra, Sarrià podía retomar su crecimiento, su autonomía recibe un fuerte golpe con la autorización del rey, para que Barcelona cobrase tributos a los sitios foráneos. En el año 1489, esta servitud hacia Barcelona, trajo muchos beneficios a Sarrià, que la ciudad construyó puentes, carreteras a la difícil orografía de Sarrià. La Riera de Can Serra y la Riera de Can Mora, constituían aún hoy, testimonio de como los torrentes habían de hacer difíciles las comunicaciones con Sarrià. Por esto precisamente, Pedralbes se comunicaba con Barcelona por el arenal de la Riera Blanca, que iba a parar a Santa María del Port. Había otro camino, menos acondicionado, que iba directamente a la ciudad amurallada, atravesando Hostafrancs, por lo que hoy es la calle Rector Triadó, que la gente conoce como carretera Vieja de Sarrià, incluso hoy en día.
La noche del 13 de agosto de 1520, Gaspar Burgues i de Santcliment, osó secuestrar a la hija del noble Joan de Gualbes, consejero de la ciudad y mantuvo con ella relaciones amorosas durante 3 meses, hasta que fue descubierto y juzgado. Fue encontrado culpable de entrar a la torre de veraneo de Joan de Gualbes, que residía para huir de la epidemia declarada en Barcelona, llamada Torre d’en Sorts, antigua de Sarrià, de haber ocupado con gente armada, y de haberse llevado la hija. Fue descuartizado públicamente a la Plaza del Rei.
También será testimonio de los enfrentamientos bélicos del 1697, durante el sitio de Barcelona y del 1713, al establecerse las tropas borbónicas del Duque de Populi, su cuartel general. Pero a pesar de todo, debido a su riqueza agrícola, fue creciendo y se establecieron nuevas masías.
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| Convent dels Caputxins 1930. |
Los capuchinos se establecieron, en la zona llamada El Desert, se decía que es donde había vivido Santa Eulalia, después de instalarse en Sant Gervasi en 1570 y al no encontrar las tierra buenas para cultivar se establecieron definitivamente en Sarrià en 1578, con la ayuda económica del duque de Ferlandina.
Hasta bien entrado el siglo XIX, pero, y por donación del señor Ponsic, gran terrateniente de Sarrià, que conserva aún un palacio al final de la calle de la Creu, no se trasladan a su actual emplazamiento. Destruido el convento en 1936, en 1939 empiezan las obras del actual edificio, según proyecto del arquitecto Pere Benavent. El convento primitivo, situado en medio de bosques y de jardines fue destruido en 1835 y el Desert, pasó a manos de un alto cargo franmasón, Enrique Misley. En 1887 fundan un nuevo convento, que al marchar ellos y por sucesivas donaciones pasa al orden religioso femenino que actualmente tiene montado el Instituto de obrero ancianos. Este edifico queda fuera del que se conoce como el Desert, y que no es otra cosa que una finca inmensa propiedad de los marqueses de Sentmenat, con unos preciosos jardines, que están cerrados a la gente del barrio. En sus épocas del Desert, era mucho más amplia que a la finca que se extiende ahora.

Los salesianos fundan su escuela en Sarrià en 1884 y los jesuitas en 1892 en la vieja torre de Can Cardenyes, donde el capitán General conde Carlos d’Espanya, pasaba largas temporadas. En 1894 llegan los escolapios, los dominicos fundan un convento, donde hoy hay el restaurante Font del Lleó. Estos conventos, son los que se han transformado hoy en día en las escuelas religiosas del barrio y han vendido los terrenos sobrantes para construcción.
En 1835 se inaugura una línea de carruajes que salían de la
plaza de Santa Anna de Barcelona hacia Sarrià. El asiento costaba 15 céntimos y se tardaba 1 hora y cuarto en el recorrido.
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| Carrer Muntaner-Via Augusta-Estació de Sarrià.Foto:Axiu fotogràfic de Barcelona. |
El tren de Sarrià fue inaugurado como tranvía de vapor el 1 de octubre de 1868. Era una máquina con 3 pequeños vagones que se convirtieron en un artefacto muy popular del cual se explican toda clase de aventuras. Desde que un chico, iba subido en la parte delantera de la máquina tocando la trompeta para avisar a los peatones que se apartasen, hasta las peripecias de los días de lluvia por superar el terraplén de la calle Córcega, donde el tren patinaba y la gente había de empujar. Al llegar a la calle Provenza, un vagón era separado del convoy y lo arrastraba una pareja de caballos hasta las Corts. En su origen había 3 clases, los billetes costaban 36, 42 y 50 céntimos respectivamente. A finales de siglo se pusieron vallas alrededor de la vía, para evitar accidentes, que se producían frecuentemente, donde hoy hay la calle Balmes. En 1902 el tren fue electrificado y en 1906 se prolongó la línea hasta Vallvidrera. en 1916 llegaba a las Planas. Las obras de convertir en subterránea la línea empiezan con Primo de Rivera en 1925 y 4 años más tarde acababa la primera fase: quedaba cubierto el trayecto desde la estación de plaza de Cataluña hasta Muntaner. Así se configura la calle Balmes, la plaza de Gala Placidia y la Via Augusta, tal como hoy las conocemos. La Via Augusta se completa cuando en 1953 es cubierta el recorrido entre las estaciones de Muntaner y Sarrià, por la barriada de las Tres Torres.


En 1885 una máquina sufrió la avería de quedarse sin frenos, y se empotró en la plaza Catalunya. En otra ocasión una de las máquinas de vapor hizo explosión en el andén de la calle Pelayo, y resultaron heridas algunas personas y rotos todos los cristales del entorno.
En 1900 los trabajadores del túnel hicieron huelga, en 1914 se hizo otra para protestar por las condiciones laborales, un túnel cayo, hiriendo a un trabajador y en 1927 hubo otra.
En 1910, la carretera de Cornellá a Fogars de Tordera, actual paseo Elisenda de Montcada y de la Bonanova, se abre paso por el lado de la iglesia, motivo por el cual se ha de derrumbar las casas de la Sagrera, núcleo genuino de población. En 1850 ya se había sacado el lado de la iglesia el cementerio, instalándolo en su emplazamiento actual.
Las tierras de alrededor de la Torre Vilana, no se empiezan a urbanizar hasta 1864, cuando se hace la carretera que desde Sarriá enlaza con la de Vic, por Sant Gervasio y Horta. Cuando la urbanización se inicia es la propietaria Carme Dalmases i Fontcuberta, que da nombre a la calle Dalmases.
La plaza de Sarrià, que se ha ido haciendo, acabaría de urbanizarse a principios del siglo XX, cuando recibía el nombre de Prat de la Riba y fueron inaugurados los urinarios públicos subterráneos que eran tan necesarios.
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Foto: Arxiu fotogràfic de Barcelona.
Any 1932. |
Los límites del término se concretan al segregarse Les Corts en 1836 y se agregó Vallvidriera en 1890. Un buen trozo del antiguo término de Santa Creu d’Olorda, es obligado a cesar como municipio y a repartirse entre Molins de Rei, Sant Feliu y Sarrià en 1916, porque sólo tiene 248 habitantes. Esta porción de Santa Creu d’Olorda, que comprende la iglesia forma una isla separada en el término de Sant Cugat y por otra de Sant Feliu. Otro tanto pasa con el territorio que se llama Peça de Can Mallol. La iglesia a santa Creu d’Olorda fue incendiada en la guerra civil.
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| Santa Creu d'Olorda. |
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| Santa Creu d'Olorda. |
En 1864 se instalan las conducciones que traen el agua del lago artificial de Vallvidrera, popularmente llamado el pantano. En la calle Vidal Quadras, arriba de todo de la calle mayor, se puede ver aún la Torre de las Aguas.
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| Pantà Vallvidrera 1925. |
Para llevar desde Barcelona a los trabajadores que hacían el lago artificial de Vallvidrera, se montó aprovechando el túnel que después serviría para las conducciones de agua, un pequeño tren eléctrico, de una sola unidad en que cabían una docena de personas. Los domingos como que los trabajadores descansaban, este tren, conocido popularmente como el Mina-grott, se hacía servir por los barceloneses que iban de merienda a Vallvidrera. Podían utilizarlo pagando, con el único inconveniente que habían de viajar agachados, por que el túnel era muy bajo de techo. El recorrido por el interior del túnel duraba 10 minutos o 15. La boca del túnel estaba muy cerca de la estación del Peu del Funicular de Vallvidrera y la salida en el mismo pantano. En 1887 se instaló la luz de gas y en 1895 se tiró la vieja casa comunal, que es inmediatamente construida tal como la conocemos hoy.
En 1874, el golpe de estado del general Pavía, acabó con la I República. Josep Martí, conocido como el Xic de la Barraqueta, coronel de voluntarios, no acepta la derrota, proclama la república federal a Martorell, coge el tren hasta Sant Feliu y a pie se dirige hacia Sarrià, con sus tropas confiando que allí se les unirían otras milicias venidas de Barcelona. A las 10 de la noche del día 10 de enero, es atacado y resiste 13 horas. Se le unen hombres venidos de Sabadell por el Tibidabo, pero al mediodía ha de huir por Vallvidrera y finalmente se rinde en Molins de Rei. Sarrià había estado durante 1 día, el centro de resistencia republicana en el Pla de Barcelona. También estuvo de espectador en 1842 durante la estancia de Espartero, que se instaló en Sarrià mientras daba las órdenes del bombardeo de Barcelona.
La fuente de la plaza Artós, deja constancia de la etapa republicana, con una inscripción muy parecida a la de la plaza Molina, Francisca Vilardell de Milans i Don Juan F. de Muntadas, la dedican en conmemoración de un acto de Justicia, siendo alcalde don Francisco Roig Llabayol 1873
Durante la huelga metalúrgica de 1902, el Sometent de Pedralbes, se armó para vigilar el barrio y en especial el depósito de aguas de Dosrius, porque circuló el rumor de que querían tirar veneno. El Sometent antiguamente era la gente que se movilizaba por un toque de alarma, generalmenbte repique de campanas, para movilizarse, defender o atrapar a malhechores. Modernamente se conserva el nombre a la movilización de personas no profesionales destinadas a defender un punto. En nombre viene de so y metent, que traducido sería emitiendo sonido, que era la forma antigua de someterlos.
Durante la Semana Trágica, Sarrià armó a sometents, para impedir la llegada de los revolucionarios. Así no sólo no acusaron la revolución, sino que dieron acogida a diversas órdenes religiosas.
El 18 de julio de 1936, la iglesia de Sarrià ardió.
El comité revolucionario se instaló en el Paseo de la Bonanova, entre las calles de Ganduxer y las Escuelas Pias, mirando al Tibidabo, de aquí salían los detenidos que o bien eran concentrados en el teatro Bataclan, en el Paralelo, o eran conducidos a la carretera de Vallvidrera y ejecutados, igual que el comnité de Sant Gervasi utilizaba para estas finalidades l’Arrabasada y el de Horta la Carretra de Cerdanyola.
Los Comités Revolucionarios se organizaron espontáneamente al estallar la guerra, y funcionaron hasta mayo de 1937, en que la Generalitat los disolvió y organizó las Patrullas de Control, que finalmente también fueron disueltas.
El edificio de los escolapios, se convirtieron el la escuela Popular de Instrucciones de Guerra., el edificio de los jesuitas se convirtió en Institut Escola Ausiàs March.
A medida que avanzaba la guerra, las grandes torres abandonadas por sus propietarios, iban siendo ocupadas por funcionarios del gobierno de Madrid o por familias que huían de los bombardeos de la parte baja de la ciudad. Los pescadores de la Barceloneta, especialmente, subían cada día con el cargamento de pescado que habían podido obtener con su trabajo, durante la noche y montaban unas paradas de venta en las torres que frecuentemente compartían varias familias, con unos medios muy precarios.
El final de la guerra, comportó nuevos cambios. Casas y colegios religiosos requisados fueron devueltos a sus primitivos ocupantes, y desapareció mucha gente del barrio, que volvió la que había pasado la guerra fuera. Algunas calles, cambiaron de nombre, o se recuperaron los que tuvieron antes de 1931.
La puerta de Can Miralles, en la Calle Manuel Girona, de Gaudí, en 1975 fue declarado Monumento histórico artístico de interés nacional.
La Diagonal fue abierta en 1924, desde el Camp d’en Galvany (actual plaza Francesc Macià, antiguamenente Calvo Sotelo y de los hermanos Badía antes de la guerra), al hacerse el Palacio de Pedralbes, residencia Real. El palacio se construyó por subscripción de la nobleza española, pero se tuvo que hacer también una recolecta popular porque se ve que no llegaba. Fue emplazada en la finca de los Güell, aprovechando y ampliando el primitivo palacio Güell, que comprendía desde Pedralbes a las Corts. A esta finca se accedía por diversas entradas, todas, según explica Cirici Pellicer a "Barcelona Pam a Pam", con puertas hechas de Gaudí. 2 de estas puertas están hoy en día en el jardín de la Facultad de Farmacia, y sólo una que da a la Avenida de Pedralbes, se conserva en su emplazamiento original, con la famosa Reixa del Drac, de hierro forjado.
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Avinguda Diagonal 1924.
Foto: Arxiu fotogràfic de Barcelona. |
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Avinguda Diagonal 1932.
Foto: Arxiu fotogràfic de Barcelona. |
El palacio de Pedralbes, fue utilizado durante la II Republica como museo de Artes Decorativas, fue respetado durante la guerra civil y durante la estancia del gobierno de Negrín en 1938 en Barcelona, fue residencia del presidente de la República y de su consejo de ministros. Después de 1939 ha sido la residencia de Franco cuando ha venido a Barcelona. La Diagonal, con sus 60 metros de anchura, no fue definitivamente urbanizada hasta el Congreso Eucarístico de 1952, con la construcción de la misma Diagonal, las calles adyacentes y la construcción de la zona Universitaria.
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Palau Reial 1928.
Foto: Arxiu fotogràfic de Barcelona. |
Al barrio de la Mercé, de Nuestra Señora de la Merced, se llega por una calle que sale de la avenida de Esplugas, y son casas unifamiliares, de la Obra Sindical del Hogar en Barcelona realizada en 1948.
Can Caralleu, ha ido desarrollandose depués de la guerra por autoconstrucción y de manera totalmente anárquica. Parece que la presencia de un gran ladrillar (bobila) a pie del Desert, y la falta de viviendas para sus trabajadores es el origen de Can Caralleu. La espina dorsal del barrio, es una calle de 1 kilómetro que se enfila en la montaña. Unas 2000 personas viven en este barrio
Tres Torres, en otros tiempos tuvo campos de fútbol acondicionados por los mismos usuarios y antes de la guerra en un bar de la calle Milanesado se reunía el Club tres torres.
Can Rabia, fue totalmente destruido por el Cinturón, el campo del Español (desaparecido ya) y Piscinas y Deportes (desaparecidas ya) y los bloques de viviendas de nueva construcción. Can Rabia, era popular por la taberna que llevaba este nombre y por la fábrica de contadores de gas, obra importante de la arquitectura industrial modernista, a causa de las cúpulas semiesféricas, prácticamente únicas y de las cuales era autor Francesc de Paula Villar. La fábrica situada, justo al lado del antiguo estadio del Español, fue derruida en el verano de 1973 para levantar pisos.
La presencia del monte Orsa, dominando el término, y libre hasta hoy de cualquier edificación. Existen referencias que la actual montaña de Sant Pere Mártir, era llamada ya en el siglo X, mont Orsa, y a partir del siglo XVI, Ossa. Algunos pretenden que el nombre le viene de la caza mayor que hubo en la antigüedad, pero mossén Carbonell, basa el nombre en el hecho de que Ursa es variante de la palabra latina Orsària y latinizada. Orsa significa tierras donde se cultiva la cebada (ordi). En la primera mitad del siglo XVII, los dominicos del convento de Santa Caterina de Pedralbes, levantaron una capilla dedicada a Sant Pere de Verona, mártir, que ha dado nombre al promontorio actual.
En 1652 el mariscal La Motte, levantó una fortificación desde donde proteger la Barcelona asediada por los franceses, durante la ocupación y en 1808 sufrió graves daños, según por cronistas de la época por una "centella". Murieron 84 franceses. Durante la guerra carlina hubo un telégrafo óptico que comunicaba Barcelona y Martorell. La fortaleza fue reconstruida en 1855-1856 con finalidades militares, pero finalmente el castillo quedó abandonado. Actualmente la cima está ocupada por las antenas parabólicas de la Telefónica, y en la parte baja por el gran depósito de aguas del Llobregat. El 17 de noviembre de 1939, la Diputación propuso al Ayuntamiento, la repoblación forestal de la montaña.
Fuente:
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Carrer d'Iborra Sarrià 1945-1955.
Foto: Arxiu fotogràfic de Barcelona. |
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Carrer Major de Sarrià 1948-1950.
Foto: Arxiu fotogràfic de Barcelona. |
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| Passeig Santa Eulàlia. |
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| Pont de Pedralbes. |
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| Masia a Sarrià. |
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| Bugaderes. |